lunes, 31 de diciembre de 2018

La mezcla perfecta.


¿Una vida perfecta?
Olvidada en las circunvoluciones
De un cortex imperfecto
Soy  el ególatra de mis sueños
En el otoño de los días
Demasiados cadáveres atrás
Demasiado napalm
Demasiados silencios
Olvidaré los momentos
Es ley de vida
Repetida una y otra vez
Extenuante
Y
Te olvidaré
Como siempre
Porque es vida y es ley
Perfectas.

...

domingo, 23 de diciembre de 2018

Submundos de redención

Ese dedo acusador. Ese trozo de carne purulento, vasto y atroz olisqueando en busca de tu cavidad oral para penetrarte como en los sueños húmedos de Cronenberg. Cansado de ese dedo anónimo que siempre estuvo ahí, desde el principio de los días, desde que implotó el quasar que me hizo exisitir. Recuerdo cuando no recordaba, porque no había nada, ni siquiera tú o tú o tú, solo vacío cósmico intrasubparticular. Cuando no me pesaba cambiarte cual objeto, pero reviento por dentro. Ya todo es pulpa, como ese dedo acusador buscando mi cavidad anal. Lo siento tanto.

"No-soy-un-puto-psicópata". Quitarme el rostro de Michael Ironside pegado a mi como un octavo pasajero. Pero no puedo. Me derrumbo a solas, como ocultando la mayor perversión, como un adicto al crack, y la evaporación hace el resto. Me digo "sonríe mientras puedas" porque tu ciclo pertenece a una esfera cuántica, y tras la cúpula, solo hay restos de cortezas de fruta podridas y marcadas con miriadas de dientes irregulares, como ese dedo de Damocles. Solo un resto antediluviano de esperanza sustenta mi mundo, un mundo extraño. Un mundo donde siempre es noviembre y la lluvia cubre calles humeantes en eterno anochecer. Un mundo nuclear. Un mundo que sabe a ayer y que nunca vuelve pero que está ahí, tras la pared acolchada.

Un mundo...

lunes, 23 de octubre de 2017

Viajes

Este es mi tiempo
Déjame aquí, perderme
En los vacíos del pasado

...

domingo, 5 de febrero de 2017

Clyde....

- He estado muchos años sin saludarte Clyde - masculló mientras su boca rebosaba jugo de mandarina y desdibujaba su sonrisa de payaso.- Te he echado mucho de menos Clyde.

- Yo no, nunca te echado de menos, e incluso en mis peores momentos, no recrodaba tu nombre. No quiero saber más de ti.

- ¡Oh! Clyde. Eso será imposible - y comenzó a reir ente convulsiones.- Es increible que me conetstes así, cuando sabes de sobra.... que yo, soy parte de ti.

Y tan solo se escuchó el llanto de un viejo decadente.

(Bienvenido Clyde)

domingo, 20 de noviembre de 2016

Vacaciones en HD 189733b



Abrir los ojos y entrever la sonrisa tetánica de Samir Bannout colgada en la pared de azulejos amarillos, como si no hubiera pasado el tiempo. Todo estaba igual pero había cambiado. Silencio absoluto y la penumbra del polvo suspendido. No era el sitio pero si el tiempo. Estabais todos los que os fuisteis, incluso los que empujasteis la puerta para marcharos por siempre. Que tranquilidad volver de nuevo al hogar tras perder trozos de carne en HD 189733b. 

Ya no me queda demasiada carne, pero si el asco de volver a saber de mí. Necesito volver a leer a Sartre y comprobar que no he estado solo en esto. Volver a oír las notas del saxo, viajando desde una ventana solitaria de un lluvioso Manhattan, y es que estoy lleno de mentiras y de escoria en mi paleocortex. Y tus ojos de noviembre, que cuestionaron mi esencia, me devuelven al agujero negro del que nunca debí salir.

Ya no queda nada de lo que recuerdo, no sé quién es Ángel, no sé porque bailo sonriendo en la pista de un tugurio sin nombre, tampoco me importa. Solo sé que me muevo observando como se cuartean mis manos, y esperando sin ningún tipo de resistencia a la muerte. Sé que vendrás y me cogerás desprevenido, sé que lo comprenderé todo en el último segundo, como cuando sueñas y todo es tan normal, como la sonrisa sardónica de Samir Bannout.

lunes, 9 de noviembre de 2015

El vacío



Todos los días me levanto con el sonido del despertador en el momento que solo se escuchan las respiraciones de los otros. Intempestivo es el viento que golpea la puerta contra mi espalda una y otra vez, cada mañana al salir del cubículo donde habito. Y ahí está el paraje desolador. Muertos sorprendidos de vivir aún, deambulando entre las fuertes oleadas de viento mojado por una lluvia negra y ácida. Si por mí fuera, los acompañaría a su verdadero hogar, a las tumbas de donde no tendríamos que haber salido nunca. Porque la tierra, ¡oh! si la tierra húmeda, es el mejor hogar para una inexistencia a nivel subatómico. El vacío con el que viajo pesa más que la propia existencia que supuestamente me han regalado.

martes, 16 de diciembre de 2014

Vida muerta

Células muertas viviendo en un cuerpo muerto viviendo en un mundo muerto.
Mierda de vida.

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