miércoles, 12 de junio de 2019

La vereda

BSO


Te has repetido una y otra vez
Que es lo último que recordarás 
Una y otra vez su figura difusa por el sol
Caminando por la infinita vereda
Entre sombras frondosas y reluctantes
Perdiéndose en los cúmulos de mi memoria
Esa memoria traicionera que ha jugado
Y ha apostado tanto tiempo a perder
Que no alcanzo a recordar cuando comenzó  todo
A derrumbarse como una lengua de barro
Pero es que desde que el útero expulsó  tu cabeza
Tu conciencia
Todo ha venido desmoronándose sin cesar
Sin piedad, concepto tan humano como falso
Como tu memoria presa de tus estúpidos sentidos
En tu estado larvario permanente
Influido por un pasado que no amanece
Que no existe
Como tú 
Centinela de verdades a medias
Verdugo de vergüenzas ajenas
Esclavo de evos irrelevantes
Marcas el camino, con sangre y semen
Por miedo a perderte 
En esa vereda irreal
Porque tu mirada nublada
Llena de lagrimas secas
No te deja ver, ni pensar
Que no existe, que nunca lo hizo
Como tú tampoco.
Es momento de marchar....

miércoles, 1 de mayo de 2019

You

BSO


Aún no sé  quién  eres
y creo echarte de menos.
Desconozco tu nombre
pero lo oí susurrar en mis duermevelas
No puedo reconocer tu rostro,
pero apareces entre las sombras de mis fotos.
Aun no sé donde te encuentras,
sin embargo, ya añoro la calidez de tus pies.

No sé como olerás, ni como reirás, ni como fruncirás el ceño,
pero en este invierno nuclear te estoy esperando,
sentado en la bahía de un horizonte de sucesos 
observando esta realidad líquida, acompañado de mi amigo el tiempo.
Impaciente por contarte las historias más extrañas
Impaciente por mostrarte los sonidos  más  evocadores de la Tierra.
Impaciente por saber como suena tu voz.

No tardes... 

lunes, 8 de abril de 2019

Epílogo

Te echaré  de menos
Como a todos los que se fueron
Como una montaña desmoronándose
Y al final quedaras tú 
El rey
Caerás igual que todos
Y en tu caída
Cuando mires arriba
Ya no la reconocerás
Porque la montaña  que conociste
Ya no existe.

domingo, 10 de marzo de 2019

Fin.

Parados en lo alto del salón del Die Parlament, desde uno de los balcones dorados que rodeaban aquella hiperbólea sala, el antiguo coronel Salas miraba a los ojos a su eterno enemigo, el coronel Exequias, el hierético. Bajo ellos, miriadas de muertos deformes continuaban arrancando jirones de carne y sueños de vivos al ejercito rojo que intentaba proteger vánamente a un presidente irreal, pixelado y distante.
El olor de la sangre y de la carne quemada era insoportable, pero no afectaban las facciones tensas de Alexis, intentando adivinar el siguiente movimiento de su oponente, un inmaculado ser gélido de vida. El esquelético cuerpo de Salas ni siquiera palpitaba, solo oscilaban levemente su machete mellado en la mano derecha y su arma cuántica en la izquierda.
Exequias permanecia estoico de brazos cruzados, hasta que comenzó a caminar suavemente hacia él.
- Te voy a destrozar - gruñó Alexis. 
Siguió avanzando hasta plantarse a un palomo de él. Sin apartar su mirada de vacío cósmico, Exequias acercó su rostro al cúmulo de arrugas y pústulas que Alexis portaba. Exequias suspiró, y ya Alexis sabía que algo no iba bien, que eso nunca podría suceder en un mundo real, el coronel del E1 no podría permitirse tamaño gesto humano, ¿suspirar? Joder, algo iba mal.
- Te quiero - y besó los labios de aquel viejo descompuesto de ojos a punto de estallar.
Como una exhalación, Exequias cargo su arma cuántica, apuntó a su propio rostro y dejó de ser materia. Y bajo él, miriadas de muertos deformes continuaban arrancando jirones de carne y sueños de vivos al ejercito rojo que intentaba proteger vánamente a un presidente irreal, pixelado y distante.
El teniente Radic Vojnovic, envuelto en su eterna nube proviniente de su cigarro de heroína observó desde abajo, rodeado de cadáveres mutilados, todo lo acontecido en ese rincón de un techo abovedado y anodino.
- Todo esto,... fue una cuestión de amor - susurro Radic mientras su mirada se cruzó con la de Laura.

Y Laura vomitó.

sábado, 9 de marzo de 2019

Esperanzas


- De esperanzas también se vive.
- La verdad es que no.
- Te equivocas, es la esperanza lo que mueve hasta al más hierético.
- La verdad es que no.
- Es el último resquicio de un cáncer terminal. 
- La verdad es que no.
- La última ascua de la hoguera del pasado.  
- La verdad es que no.
- Es la anestesia de lo inevitable.
- La verdad es que no.
- La verdad es que no.
- La verdad es que no.
- La verdad es que no.
- La verdad es que no.

domingo, 3 de marzo de 2019

Como siempre.










"Tu melancolía, Numan,
te condenará.
Tu egoismo, Alexis,
te desolará.
Y tu miedo a amar, Exequias
te destruirá...
Sois solo carne
podrida."

sábado, 16 de febrero de 2019

K.

Huele a plomo. Tras el polvo de la contienda,  el olor infesta todo. Jirones de carne abriendose al exterior mutilados por el plomo. Son dias parcos en palabras, son dias de plomo. Es mejor estar muerto, que reptar desangrandose tras tus  bragas heridas, el asfalto afilado desprendiendose a cada movimiento, acelera la sangría.  

No merece la pena, ya estabas muerto, no quieras ahora ahorcarte en el bucle de las cuerdas del cosmos.

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